CAPITULO V

CONSAGRACION DE LOS PENTACULOS

La consagración de los Pentáculos, como la consagración de toda clase de talismanes, amuletos e instrumentos mágicos, requieren los procedimientos de la Magia Ceremonial del Iniciado, ya que es indispensable que las fuerzas actuantes de la devoción ejecuten el milagro acompañado del poder de la castidad del operador.

Un Alto Iniciado puede verificar esta operación mágica mediante un sencillo procedimiento, haciendo la invocación de los Dioses Elementales de la tierra, del agua, del fuego, del aire y del éter, para solicitarles el servicio deseado.

Hay que llamar uno por uno cada elemento, por turno, en dirección al punto cardinal correspondiente a su elemento según la magia ceremonial. Debe llamarse al Dios del elemento tierra Kchiti, seguidamente al Dios de los Ondinos Varuna, luego a Agni Dios del Fuego, a Paralda del aire, y a Indra, del éter cósmico.

Cuando se llama al segundo ha debido terminar su operación con el primero, y así sucesivamente, hasta concluirse el trabajo de purificación.            El Iniciado sabe cómo ha de realizar la operación.

Previamente al llamado de los Devas Elementales, debe invocarse al CRISTO con la invocación esotérica “Iod-Cheth-Vau-He”, (por tres veces, como en toda invocación).

En general, para la consagración de Pentáculos, se emplea el procedimiento señalado por Eliphas Levi en su “Dogma y Ritual de Alta Magia”, en la siguiente forma:

“La consagración de Talismanes se hace en los días especiales según las influencias planetarias. Se consagran por los cuatro elementos exorcizados, después de haber conjurado a los espíritus de las tinieblas con la Conjuración de los Cuatro. Después se toma el Pentáculo (talismán) en la mano y se dice asperjándolo con algunas gotas de agua mágica.

In nómine ELOIM et per spiritum aquarum viventium, sis mihi in signum lucis et sacramentum voluntatis.

Y presentándole el humo de los perfumes se dice:

Per serpentem oeneum sub quo cadunt serpentes ignei, sis mihi in signum lucis et sacramentum voluntatis.

Soplando siete veces sobre el Pentáculo o sobre el talismán, se dice:

Per firmamentum et spirirum vocis, sis mihi in signum lucis et sacramentum voluntatis.

Por ultimo, colocando triangularmente algunos granos de tierra purificada o de sal, se dice:

In sale térrea et per virtutem vitas, aeterna e, sis mihi in signum lucis et sacramentum voluntatis.

Después se pronuncia la Invocación de Salomón mientras se quema incienso.

En cuanto a los días en que rigen astrológicamente cada uno de los planetas, se tratará en el siguiente capítulo.