CAPITULO III
GIMEL ג

Entramos ahora en el Capitulo III cuyo Arcano en el Tarot corresponde a LA EMPERATRIZ. Este es el Arcano de la Madre Natura, el Espíritu Santo, de la inteligencia activa equilibrada por la sabiduría. Es BINAH.

Vamos a hacer un ligero estudio del átomo, la representación más sencilla del Microcosmos en el Macrocosmos, y las relaciones de sus fuerzas componentes con el hombre.

Las ciencias químicas demuestran que el átomo es un universo en miniatura compuesto de un núcleo cargado de energía positiva y neutra, y algunas veces hasta incluye algunos corpúsculos o electrones negativos.

Los electrones positivos y neutros que constituye el núcleo son denominados Positrones y Neutrones, respectivamente.

Los electrones negativos giran alrededor del núcleo a manera como lo hacen los planetas alrededor del Sol en nuestro Sistema Solar.

La Física nos enseña que toda materia al ser dividida en sus más diminutas partículas por medios mecánicos, constituye lo que lamamos moléculas, y que éstas a su vez pueden reaccionar químicamente: las moléculas de un elemento con las moléculas de otros, para formar una sustancia de propiedades diferentes a las de los elementos que entraron en la reacción. También está comprobado que la reacción no se verifica de molécula a molécula en su integridad directamente, sino una ínfima parte de cada una de las mismas, que se unen para formar las moléculas de la nueva sustancia formada como resultado de la reacción. Estas partículas de las moléculas que reaccionan entre sí químicamente es lo que se ha denominado ATOMO.

Está igualmente comprobado que las energías positivas y negativas se encuentran en equilibrio en el átomo, y mantienen su uniformidad electromagnética a manera como se sostienen también en los Sistemas Solares.

Haciendo nosotros un análisis oculto de un átomo, podemos así mismo relacionar sus ocultas fuerzas en la misma forma como pudiéramos hacerlo del Sistema Solar. Así tenemos que para nosotros los ocultistas prácticos, las fuerzas del Espíritu Santo en el átomo están constituidas por los electrones negativos, que giran alrededor del núcleo cargado especialmente de energía positiva que hace de Sol y es realmente un Sol. Esta energía nuclear o centro del átomo representa las fuerzas Crísticas Cósmicas, de carácter radioactivo, que pudiéramos bien compararlo con el Sol de nuestro Sistema (Centro radioactivo), y que para nosotros los ocultistas constituye la morada de los Cristos – Cósmicos del sistema, y aún son, en fin,  la vida misma con su conciencia propia “Conciencia del átomo”, que se manifiesta mediante el movimiento. Esta revelación es lo máximo que puede descubrir la ciencia, llegando al punto donde se toca el materialismo con la Espiritualidad: porque ir más allá del núcleo es abandonar la manipulación de la materia para entrar de lleno a las regiones del Espíritu puro, y así alcanzar los Misterios que nos lleva al conocimiento del PADRE en el Cosmos, del PADRE en nosotros, del PADRE atómico…. Y vamos a lo más importante:

Si relacionamos estas mismas fuerzas con nuestro organismo, tendríamos que las fuerzas del Espíritu Santo en nosotros se hallan en nuestras glándulas Endocrinas, las fuerzas Crísticas en el corazón, y ambas se encuentran en forma latente en nuestras energías creadoras, la sustancia seminal o espermatozoides.

Igualmente en esa divina sustancia se encuentra el PADRE Cósmico aguardando silenciosamente el instante supremo de ser realizado en cada uno de nuestros vehículos o cuerpos, pues como saben todos los estudiantes de ocultismo, el hombre es séptuple en su constitución, enumerados de lo más denso a lo más sutil. Así:  

1. Cuerpo Físico

2. Cuerpo Etérico o Vital

3. Cuerpo Astral o de Deseos

4. Cuerpo Mental

5. Cuerpo de Voluntad (Alma Humana)

6. Cuerpo de la Conciencia (Alma Divina)

7. Cuerpo del Íntimo o Espiritual.

Además, la Divinidad dentro del hombre – Ángel constituye la Santísima Trinidad, formada por el PADRE, el HIJO y el ESPIRITU SANTO.

El PADRE en nosotros se realiza cuando hemos levantado todas las Serpientes caídas de todos nuestros cuerpos, mediante la transmutación alquímica sexual.

Así pues el Semen es la simiente que tiene en potencia todas las fuerzas del infinito.

La SERPIENTE llamada Kundalini por los orientales, es el Fuego Sagrado del Espíritu Santo en nosotros, localizado en la humanidad en la región Sacro–Coxígea, y que los santos, Iniciados, ángeles, etc., han levantado y ven los clarividentes, reflejado en la cabeza a manera como los pintores Iniciados antiguos lo representaban como nimbo de luz dorada. Esto ocurre cuando el Kundalini, al subir, prende un centro (Chakra) de la glándula Pineal del Iniciado.

Debemos advertir que no podemos considerar al PADRE, al HIJO y al ESPIRITU SANTO como parte constitutivas del Cosmos, sino al contrario: EL COSMOS ES CUERPO DE LA TRI–UNA ENERGIA O FUERZA SAGRADA DE LA TRINIDAD: PADRE, HIJO, ESPIRITU SANTO (MADRE). Para el Neófito, esto es muy complejo.

Ya hemos tratado de hacer comprender, a grandes rasgos, el Misterio de la Santísima Trinidad, su manifestación en el Cosmos, y la relación de estas tres grandes fuerzas o Deidades infinitas en la vida manifestada como estados anímicos. Este es el objeto del presente Capitulo correspondiente al Arcano 3 del Tarot: LA EMPERATRIZ.

Las correspondencias esotéricas de este Arcano son: Número 3; Letra G: Jeroglífico: LA EMPERATRIZ; Runa: THOR; Plano Cósmico: Aziluth; Sustancia: Prana; Sephirot: Binah; Jerarquía: Aralim (Tronos); Atributo: Entendimiento; Color: Blanco; Gema: Plomo; Astro: Saturno.