CAPITULO II

LOS ELEMENTALES Y LOS ELEMENTOS


Haciendo un análisis oculto de la Sustancia Cósmica, podemos asegurar que está integrada por elementos Espirituales y elementos materiales.

Considerando el mundo o plano físico que es un reflejo de los mundos superiores que percibimos con nuestros sentidos físicos, observamos que está esencialmente constituido por la materia o elementos sólido, líquido, gaseoso e incandescente, y de un elemento primordial que ocupa los espacios interplanetarios. De estos estados de materia se derivan los estados intermedios: pastoso, vesicular, cristaloide, coloide, suspensión, emulsión, espumoso, vaporoso, radiante, etc.

Ya mencioné en el capitulo anterior que los alquimistas primitivos designaron las cuatro condiciones de densificación de la materia con los siguientes nombres: tierra, agua, fuego, aire, y la sustancia primordial que origina a las cuatro, con el nombre de Éter.

Las investigaciones ocultistas y aún científicas han demostrado lo que ha sido afirmado tradicionalmente por los sabios Iniciados en sus enseñanzas esotéricas a sus discípulos: de que todo estado de materia mantiene una calidad vibratoria particular que la diferencia de otro estado o elemento. Esta calidad vibratoria del Éter Cósmico que se transforma en diferentes elementos es designada por los antiguos sabios indostanos con los nombres de Tatwas, y cuando un elemento es agitado o se intensifica su manifestación en la naturaleza, se dice que esta vibrando el tatwa que corresponde a ese elemento. Es decir, cuando en un lugar en un momento dado se manifiesta la brisa levantando tierra, se dice que está vibrando el tatwa Pritvi.

Cuando el mar está agitado, produciendo mareas altas y grande oleaje, o cuando llueve, vibra el tatwa Apas.

Cuando las radiaciones solares quemen abrasadoramente en ambiente seco, o cuando se producen incendios, vibra el tatwa Tejas.

Cuando el aire se mueve produciendo vientos que hacen estremecer las ramas de los árboles, vibra el tatwa Vayú.

Además, se denomina Tatwa Akasha a la vibración propia del Éter Cósmico.

Por esta peculiaridad, algunos ocultistas definen los Tatwas diciendo que son el Alma de los Elementos.

El dominio de estas fuerzas de la naturaleza está representado internamente en el Iniciado por los poderes o dones del Espíritu Santo, y se adquieren mediante una vida disciplinada por la santidad y la castidad.

Los poderes internos son las facultades del Alma y del Espíritu.

Los Espíritus o Mónadas de los elementos son llamados Elementales. Los Espíritus Elementales evolucionan también en las plantas.

“La antigüedad los ha conocido con los nombres de dríadas, de hamadríadas, de silvanos, de faunos; son los dusii de San Agustín, las hadas de la Edad Media, los Doire Oigh de los galos, los Grove Maiden de los Irlandeses. Paracelso da el nombre de silvestres a los habitantes de los bosques, y ninfas a los de las plantas acuáticas.”

Los Elementales de la tierra son los Gnomos, son enanos en comparación con los hombres de este planeta. Poseen un gorro frigio. Son expertos en la elaboración de talismanes planetarios y metálicos en general. También saben trabajar los minerales, y son guardianes de tesoros y minas de la tierra. Entre los Devas y Reyes de los Gnomos podemos citar a Kchiti, a Gob y a Wine.

Los Elementales del agua son las Ondinas, Ninfas, o Sirenas; tienen la forma que representaban los celebres pintores antiguos; poseen como objeto mágico una copa o cáliz. Mencionaré entre los Devas Ondinas a Varuna, a Djin, y a Soma.

Los Elementales de fuego, llamados Salamandras, son sabios en el misterio de la Serpiente. Poseen como instrumento de poder una espada. Entre sus Devas principales mencionaré al Dios Agni, a Nicksa, a Anila y a Achita.

Los Elementales del aire o Silfos, usan como instrumento mágico de poder la lanza. Sus reyes elementales llevan un ave en la cabeza. Generalmente son genios de curación y prestan servicios en las salidas Astrales. Citaré entre sus Devas principales a Vayú y a Paralda.

En cuanto al Éter primordial o Akasha, posee Espíritus Elementales que guardan los anales akashicos (memorias de la Naturaleza), e intervienen en los poderes de levitación o Ascensión, en sus vestiduras se hallan grabados unos ojos simbólicos de poder. Usan como instrumento mágico una pluma de ave. El Deva Indra es el rey tradicional de los Elementales del Éter.

Todos los Espíritus Elementales evolucionan internamente, y son Entidades inmortales cuando son activos miembros de la Jerarquía de la Luz, constituyéndose en Gurús Devas o Dioses Elementales.

La evolución de los Elementales se efectúa internamente, aunque no estén encarnados en el mundo físico.

Es de notar que la acción de los Elementales no está limitada exclusivamente a su elemento correspondiente. Ellos en los mundos superiores se mueven libremente a través del espacio.

En ocultismo se hace mención de otros dos Tatwas: el Adi tatwa y el Anupadaka Tatwa, los cuales pueden considerarse como energías dimanantes de esferas netamente Espirituales.